Aprender a meditar

La meditación es un estado natural de la mente humana: pacífico, abierto, alerta. La práctica de la meditación, tal como se enseña desde hace 2.500 años, es un medio útil para ponerse en contacto con la belleza y la magia del mundo corriente, sin agresión ni manipulación.

Gomden

Gomden

Las enseñanzas de Shambhala destacan que la posibilidad de alcanzar el estado despierto es inherente a todas las situaciones o a cualquier situación mental. Se invita al meditador a despegarse de las emociones conflictivas y quedarse en el momento presente gracias a la disciplina, la amabilidad y el sentido del humor.

El núcleo de todas las actividades en los centros y grupos Shambhala es la meditación, cimentada en la atención y la vigilancia. Esta práctica ancestral de descubrimiento de uno mismo se apoya sobre el hecho sencillo, aunque revolucionario,  de que todos ser humano tiene la posibilidad de cultivar la estabilidad, la claridad y la fuerza inherente a la mente, lo que permite mantenerse en el momento presente y desarrollar la compasión y la intuición necesarias para cuidar auténticamente de uno mismo y del mundo en que vivimos.

 

Sobre la instrucción de meditación

Meditador

Meditador

Todo el mundo puede obtener provecho de una instrucción de meditación que es gratuita. Ofrecemos una instrucción de meditación a los recién llegados, además de entrevistas de meditación periódicas a quien lo desee.
De hecho la instrucción de meditación no está reservada a los “novatos” sino que forma parte de la vida corriente. Se trata de la ocasión de verbalizar, con el instructor que elija cada uno, cómo va la práctica cotidiana, los obstáculos y dificultades con los que se tropieza, ver en qué punto del recorrido se encuentra cada cual, etc.

La instrucción de meditación implica, según lo que quiera cada uno:

  • Una introducción a la práctica de la meditación.
    Esta introducción ofrece las técnicas de meditación básicas que se enseñan en la comunidad Shambhala.
  • Una visión de las perspectivas que ofrece la meditación.
    La instrucción de meditación, en nuestra tradición, es más que la simple transmisión de una técnica. Lo importante de esta transmisión se centra en la constatación revolucionaria de que la bondad incondicional y la compasión constituyen la naturaleza fundamental de nuestro ser que se puede realizar aprendiendo a relajarse profundamente.
  • Un apoyo para unir la meditación y la vida cotidiana.
    La vida cotidiana es el instante en el que se unen la práctica y las fricciones del mundo. Trabajar con un instructor de meditación puede ayudar a forjar los instrumentos que permiten afrontar los altibajos de la vida con una mente fuerte y flexible unida a un corazón abierto.
  • Unas instrucciones sobre cómo abordar los obstáculos en la meditación.
    Los obstáculos comunes que se encuentran al meditar son el desánimo, las resistencias, la dilación, la discursividad y la distracción. Las enseñanzas del budismo Shambhala identifican muy bien estos obstáculos, igual que los antídotos para abordarlos.
  • Un acompañamiento en la senda de práctica y estudio.
    Shambhala ofrece a los estudiantes muchas ocasiones para profundizar en la práctica y los estudios, concretamente a base de sesiones de meditación periódicas, clases vespertinas, programas de fin de semana, retiros y seminarios. Un instructor de meditación puede ayudar a elegir y acompañar esa senda.